— Creer es entregarse. Es una entrega sincera, decidida. Algo que se siente para ser. Que crean en ti es una entrega y a la vez un recogimiento. Una fuerza que te atraviesa y aterriza en algún lugar. El lugar de la especulación del viaje, o si es deseo o es pasión. Que crean en ti es lo que hace que valga la pena. —
— ¿Que valga la pena que cosa? —
— Cualquier cosa.
Creemos porque no sabemos. Cuando no se sabe podemos imaginar. Se le da cabida a muchas cosas, la religión por ejemplo, que se dice que es usada para llenar los huecos que hasta entonces para el hombre eran inexplicables. La ciencia, la tecnología y la mayor información han generado sabiduría que no nos permite seguir creyendo. Y luego llegan los ateos, que por no creer se sienten enajenados a la ignorancia. Y si en algo tuvieran que creer, sería en ellos mismos.
No me gusta la gente que no cree. La creo demasiado egoísta. Necesitamos entregar esa energía, porque si la contenemos creo que es peligroso. No hablo de religión, era solo un ejemplo obvio. —
— ¿En qué crees tú? —
— Ah, no creo que quieras saber eso, y no lo digo pensando en el posible efecto de mi respuesta. Creo, más bien, que esa pregunta solo es una puerta para juzgar y lo que en realidad quieres saber es si nuestras mentes sincronizan en alguna idea que tengas por ahí que te resulta significativa y posiblemente el destino alumbre el hecho de que somos almas gemelas. Pero primero necesitabas haberte preguntado ¿Creer en las mismas cosas hace a alguien tu alma gemela? —
Con una media sonrisa y a paso firme, Ella dobló a la izquierda por la avenida y se perdió entre la multitud.
El hecho de que Ella haya sugerido el interés romántico de Él le pareció desconcertante y a la vez un tanto irritante su soberbia. Pero fue un desconector que solo duró poco pues cada una de sus palabras le habían abrumado de niebla.
— ¿Por qué dijo tantas verdades? — Se preguntó a sí mismo.
Me ha ganado y ya ha dedicado tiempo a cuestionarse y a encontrarlas. Encontrar lo que suena lógico y justificable sujeto a cómo se ha forjado por circunstancias de su pasado pero, ¿es eso lo real? Si hubiera un cambio en su pasado o el mío, digamos, haber crecido en otro país o con otra familia, ¿seguiría siendo eso verdad? Si fuera así, ¿Para quién lo sería? ¿Encontramos diferencias entre verdad y realidad? ¿Qué es en realidad la realidad?
— ¿Por qué estas tan seria? ¿en qué piensas? —
«Me estoy narrando una película» pensó, antes de dejar de ver la ventanilla y voltear a mirarlo — No, en nada. —
— Nos tenemos que bajar en esta estación, ¿vamos? —
— Vamos —
Él la tomó de la mano y le abrió paso para poder salir del vagón.
— ¿Quieres hacer otra cosa o ya te quieres ir a tu casa? — Preguntó Él.
— No, quiero ir a mi casa. Quiero escribir algo antes de que lo olvide. — Ella lo miró, lo beso, se sonrieron y se dijeron adiós. Se marchó a casa, llegó, se quito los zapatos y comenzó a escribir.